• Don Pipope

LANZAN EL PRIMER COCHE VOLADOR APROBADO PARA CARRETERA.

Por lo complejo de la técnica o porque es un concepto que históricamente no ha sido logrado, los coches voladores han permanecido en un discretísimo segundo plano. Ahora, con la tecnología más que superada y la experiencia acumulada en los drones, como el que va a utilizar España de laboratorio, estos vehículos están teniendo un pequeño renacer de la mano de compañías con un bagaje muy interesante.

Un medio de transporte que se tiene que enfrentar a uno de los sectores más seguros del mundo: el aeronáutico. Certificaciones, permisos, comprobaciones, pruebas... Todo un compendio de 'trabas' administrativas y técnicas necesarias para conseguir el permiso de vuelo. En parte gracias a esas exigencias, apuestas como la de Klein Vision ofrecen un panorama alentador en la industria de coches voladores con vehículos muy bien logrados.

El AirCar es el último en levantar el vuelo y lo ha hecho con un formato de coche convencional de cuatro ruedas que se transforma en una aeronave con motor de hélice incluido. Un sistema que consigue transformar un coche 'de calle' en un avión para 2 ocupantes en menos de 3 minutos.

El AirCar tiene un discreto peso de 1.100 kilogramos, espacio para dos ocupantes y una carga extra útil de 200 kilogramos. La compañía también menciona una autonomía de 1.000 kilómetros con un consumo estimado de 18 litros por hora en vuelo, esto es, una distancia mayor que si quisiéramos ir de Almería a A Coruña.

"El AirCar puede despegar en unos 300 metros alcanzando una velocidad de 200 kilómetros por hora", afirman desde la compañía, "pero lo más importante es que la estabilidad y la controlabilidad del AirCar es accesible a cualquier piloto". Recalcando la facilidad con la que se vuela el coche.